Sin embargo, ten paciencia y perseverancia, no es fácil. Vas avanzando pasito a pasito, y por sobre todo, compárate sólo contigo misma en relación a tu propio avance. Otras bailarinas y tus compañeras tienen talentos, contexturas y edades diferentes, vidas y circunstancias distintas. Lo que hemos venido a buscar es disfrutar y beneficiarnos de esta Danza. Estamos en un espacio que nos permite hacer cuerpo entre nosotras y enriquecernos denuestras diferencias, que nos hacen únicas.
Nos adentraremos en la gama de beneficios psicológicos y emocionales de
Desbloqueo
Las personas somos lo que somos en esencia y el resultado de nuestras circunstancias y experiencias pasadas, que a veces nos han marcado y encadenado internamente.
Por ejemplo, si mejora nuestra postura corporal, es probable que nos sintamos más seguras de nosotras mismas y así mejoraran las relaciones con nuestro entorno; si paulatinamente se desbloquea el cuerpo, se van liberando los miedos, represiones e inhibiciones con las que cargamos, nos amamos más a nosotras mismas, lo que se traduce en mayor belleza interna y externa, en sentirnos más femeninas, más lindas.
Además invade de endorfinas el cuerpo, lo que disminuye la ansiedad y aumenta considerablemente la sensación de bienestar general, por lo que se logra alegría y relajación naturales. Esto contribuye a aliviar la depresión y el nerviosismo tan comunes en nuestros días.
A medida que la Danza arranca no desde la razón sino desde el sentimiento, de la expresión de emociones y estados de ánimo, a medida que el baile requiere emoción, éstas ataduras se van disolviendo poco a poco, la persona va adquiriendo más confianza en sí mismas, se va expresando de forma más natural y sencilla, va aumentando su autoestima, va apreciando su cuerpo tal cual es, se va liberando internamente.
Testimonio de Aída Orellana
“La danza del vientre entró en mi vida con mayor intensidad hace dos años, cuando me fue recomendada para mejorar una avanzada osteoporosis que tenía en las caderasNo solo me ha servido para superar enfermedades físicas, sino también una fuerte depresión, producto de una enfermedad terrible e inesperada de mi madre, lo que hizo que me alejara por un período de la danza.
Gracias a mis buenas amigas que me insistían en volver a bailar, retomé mis clases y fue maravilloso volver a sentir la alegría que me produce bailar, la música, el compartir con mis compañeras y lograr desconectarme de los problemas. Me distrae, me siento más positiva y mejor preparada para enfrentar lo bueno y malo que se me presente en la vida, me hace feliz”.
Nuestro lado Izquierdo
Durante las clases pongo especial énfasis en que trabajen y bailen con el lado izquierdo del cuerpo, puesto que es uno de los mejores métodos para desarrollar el hemisferio derecho del cerebro, que está relacionado con la expresión no verbal, la facultad de expresar y captar emociones, el que gobierna la inteligencia que ve las cosas en conjunto, relaciona sistemas complejos y procesa sensaciones difusas. Es nuestro hemisferio intuitivo.
Pon a bailar el hemisferio derecho y verás como la inspiración, creatividad e imaginación formarán parte de tu vida.
Dela Olla de Grillos a la Meditación Activa
De
Ya estamos al tanto del poder de nuestros pensamientos y de lo difícil que se hace a veces encauzarlos.
No hay nada mejor que entrar a un espacio, hacer un paréntesis y abstraerse del mundo externo para conectarnos con nosotras mismas, enteras, presentes aquí ahora, implicadas en la danza.
Una especie de meditación activa, que además aumenta nuestra concentración y habilidad para enfocar la atención.
Para danzar tenemos que concentrarnos, sentir y visualizar los movimientos; no es posible bailar esta danza en forma automática ó repetitiva, puesto que no tiene secuencias rutinarias ó trabajos mecánicos que nos permitan estar con los pensamientos en otra parte.
Testimonio de Loreto Covarrubias
lo que ha significado en parte tiempo para mí, tiempo de distracción, de esparcimiento y por otra parte un desafío, ya que es una danza muy linda pero difícil por lo que requiere concentración, memoria coreográfica, repetición y paciencia para lograr bien los movimientos, y sobretodo vencer el temor a mostrar mi danza como forma de arte y expresión”.
Amistad y Comunicación
Amistad y Comunicación
El bailar con otros, ya sea en danzas grupales, improvisadas, o el sólo hecho de compartir un espacio donde utilicemos este lenguaje corporal, hace que nos desinhibamos y creemos lazos con nuestros compañeras muy diferentes a los que se crean fuera de éste ámbito. Permite estrechar lazos de amistad, compañerismo y comunicación conectados a la emoción, la intuición y el movimiento. Se bajan las defensas puesto que no es necesario guardar las apariencias, ya que en este espacio es más fácil la autenticidad, puesto que facilita y valora el ser uno misma, lo que permite un descanso psíquico significativo. Aprendemos a conocernos y a expresarnos libremente en una actitud positiva, con la alegría del movimiento.
La exploración interna que conlleva esta danza, ayuda a ver qué parte de nosotros estamos rechazando y limitando en la comunicación con respecto distintos aspectos de nuestra vida.
"Nos comunicamos con y desde lo más profundo de nuestro ser, y la Gracia aflora como algo natural"
Emociones y Creatividad
Es un medio para contar una historia.
Esta danza es capaz de traducir lo que sucede al interior de la mujer, encontrando en esta manera un canal de expresión, alivio, tranquilidad y por fin, armonía.
Entonces, movilizamos la inmensa capacidad creadora que las mujeres albergamos en nuestro interior, conectándonos y celebrando la Vida y la magia de ser mujer.
Testimonio de Anita
"Día a día la complejidad de ser mujer, junto con todos los roles extras que nos exige ir a la par con los tiempos, hace que la mujer salvaje se vaya al fondo de nuestro ser, ojala lo más escondida posible para que así no nos pase una mala jugada en el desempeño de la vida profesional y social. La danza árabe va desbloqueando las caderas dormidas. Al danzar damos espacio a que nuestra mujer salvaje se exprese, que hable libre y sienta como quiera. Las caderas se convierten en ella y va despertando, va marcando, va sintiendo y finalmente despierta esa bella mujer: pulcra, fémina en su especie, que se muestra tal como es. Sean los tiempos que sean es necesario estar en armonía con nuestra parte animal, ya que queramos o no, no podemos separarnos de ella y si está complacida seremos mejores personas, mejores mujeres."
Sensualidad
La sensualidad que se desprende de esta danza es la que viene de las raíces mismas de la femineidad, de nuestra energía primordial. El cuerpo recuerda intuitivamente los movimientos que le son naturales.
Por desgracia lo que más se publicita de esta Danza es sólo el aspecto sensual, que se confunde con erotismo: la bailarina como mujer fatal; lo que está muy lejos de la realidad.
La finura y elegancia con que se puede danzar despierta un sentimiento de admiración más que ningún otro.
Testimonio de Carmen Rivera
"La danza del vientre ensañada por la Tere me ha permitido recobrar mi femeneidad perdida con el pasar de los años, me ha hecho sentir joven, vital y sensual. También me ha permitido realizar un anhelo, el de bailar y bailar, que percibo me reporta salud y placer. Siento que es el complemento perfecto con el trabajo intelectual y de oficina que realizo a diario, me equilibra y armoniza."
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