La Danza

Hace 18 años atrás conocí la Danza del Vientre........y aquí estoy, fascinada.

Evidencié, que más allá de una moda, el despertar de esta danza coincide con el despertar de lo femenino, de la mujer, de su necesidad de expresión y plenitud.

Para mí, es la danza más completa en la expresión femenina: misteriosa, sensual y a la vez espiritual, de esencia fina y alta energía.

A través de ella nos expresamos en lo que somos y estamos hoy: nuestros sentimientos, emociones, espiritualidad, alegrías, maternidad, así como los ciclos de nuestro cuerpo y los de la naturaleza.

Es una danza plena de belleza, gracia y finura, que es reconocida como instrumento terapéutico, de expresión y de autoconocimiento.

A través de ella he vivenciado un medio privilegiado que despierta y moviliza la inmensa capacidad creadora que las mujeres albergamos en nuestro interior.

En nuestro cuerpo está contenida nuestra historia y como ella nos ha marcado y bloqueado.

La Danza del Vientre (la Danza de la Mujer) trabaja el cuerpo en forma ondulante, lo que permite fluir la energía, relaja bloqueos en el cuerpo, cabeza y corazón. Una vez relajados liberan alegría y fuerza. La alegría liberada ayuda a curarse en el cuerpo, mente y alma, ayudándonos a despertar, movilizarnos y centrarnos.

Permite aflorar sentimientos y emociones que de otra manera no se pueden expresar, permite una armonización de nuestras energías, además de sentir y apreciar nuestro cuerpo como este es, con la edad que tiene, y así sentirnos más seguras de nosotras mismas.