Ayudando a Despertar la Belleza y la Creatividad en cada Mujer a través de la Danza del Vientre
diciembre 22, 2010
noviembre 14, 2010
septiembre 17, 2010
MUJERES QUE DANZAN CON VELOS
SECCION PROPUESTAS PARA VIVIR MEJOR
Mujeres que danzan con velos
Aunque puede parecer alejada de nuestra cultura, la danza árabe ha abierto espacio, produciendo una verdadera revolución entre las chilenas. Aquí dejan su testimonio quienes han conectado “con la esencia y los arquetipos femeninos”, bailando desde el vientre.
Por María Teresa Allende *
“Es en la unión de la cabeza con sus valores de conciencia y del vientre con sus valores instintivos donde estriba la única posibilidad de una verdadera madurez humana”.
Jacques Dropsy
Estaba con mis tres recién nacidos en brazos, con poca ayuda para cuidar de ellos, agotada… Era mamá todo el día y la noche también. Entonces descubrí un espacio que me reconectaba con mi Ser mujer, con mi energía vital, me hacía sentir “bien”, más sana y atractiva, más a gusto conmigo misma y eso me permitía gestionar mejor las situaciones del día a día, ver el mundo con más alegría y optimismo: La danza del vientre. Era mi momento, en el que volvía a mi esencia.
Desde ese día tomé clases regularmente y estudié esta danza que parecía meramente sensual y en su esencia iba mucho más allá. Aunque antes había impartido clases de gimnasia bailada durante nueve años, esto era distinto. Me concentré en su aspecto terapéutico, además de la evidente magia y belleza de se pueden desprender de ella. Y evidencié sus beneficios físicos, mentales y emocionales, aunque no es fácil precisar los límites donde comienza lo físico y termina lo mental y emocional, al estar estos aspectos muy unidos.
Independiente de si se tiene más ó menos condiciones para la danza, los beneficios son para todas las mujeres sin excepción. Siendo una experiencia única, exactamente como tendría que ser para cada mujer.
Anita Yanine (27 años) “Para mi es sanación; fácilmente me conecto con mi sensualidad. Me siento mujer haciendo poesía con mis caderas. Mi cuerpo, mente y alma alineados en armonía se dejan fluir al compás hasta fundirse en el ritmo de la música. No podría vivir sin ella."
El poder sanador y transformador de esta danza radica en sus movimientos ondulantes que permiten fluir la energía, relajan los bloqueos en el cuerpo, cabeza y corazón. Una vez relajados liberan alegría y fuerza. La alegría liberada ayuda a curarse en el cuerpo, mente y alma.
Los movimientos de esta danza tienen su centro en el vientre y las caderas, a un nivel interno producen un masaje suave y sostenido que irradia desde allí a todo el cuerpo, a la vez que recoloca el eje corporal en el vientre y las caderas como centro de gravedad de forma relajada y natural. Si nos damos cuenta que esta zona es, además del centro mencionado, donde se encuentran los órganos de asimilación y eliminación, donde se producen las células sexuales dadoras de vida, y finalmente en caso de la mujer donde se produce la gestación, siendo en algún momento canal de vínculo entre madre e hijo, no es difícil deducir el por qué de esa fuerza, de esa potencia, que da estabilidad, que es el centro de poder de ese microcosmos que es el ser humano. Paradójicamente, esta región del cuerpo que es la central y con la que debiéramos estar más conectados, resulta ser de las más oscuras en cuanto a la capacidad que tiene el yo para concientizarla. Las regiones más perceptibles dentro de la imagen corporal son la cabeza, los pies y las manos. El vientre es la zona que soporta más represiones y bloqueos, su rigidez está relacionada a actitudes defensivas y negaciones frente al placer y el bienestar.
Me concentraré en sus beneficios a nivel físico.
Recargando pilas
Danzar con movimientos ondulantes masajea y moviliza todo el tejido interconectado del torso, vientre y pelvis, lo que desbloquea el estómago e intestinos, ayudando a mejorar funcionamiento del aparato digestivo, a regularizar el tránsito intestinal, y a prevenir o atenuar malestares de la menstruación. Además de evitar prolapsos y caídas de útero, puesto que fortalece la musculatura del suelo pélvico.
Después de una clase, Virginia (76 años), testimonia sentirse absolutamente energizada, vitalizada, como si le hubieran “recargado las pilas.”
El trabajo por separado de cada parte del cuerpo como caderas, caja torácica, pecho, hombros, cabeza, permite el desbloqueo, la fluidez y la afinación; la eliminación de los nudos de tensión que se forman ya sea por estrés, cansancio físico o la falta de ejercitación de ciertos músculos.
El diafragma se contrae y dilata, lo que contribuye a desarrollar una respiración profunda, que se expande hasta el vientre. Los pulmones van recuperando su capacidad, la sangre irradia más oxigeno, el sistema cardiovascular se refuerza y el metabolismo trabaja a un nivel de regeneración celular adecuado.
Además es una actividad aeróbica moderada, muy indicada para mantener el corazón sano puesto que no es extenuante.
Catalina (24 años) nos cuenta que le ha moldeado el cuerpo, “sobre todo la zona de las caderas.”
La danza del vientre armoniza la figura femenina sin grandes esfuerzos, por lo que está indicada para todas mujeres de cualquier de edad y estructura.
Marcela Aguirre por muchos años sufrió de fuertes dolores debido a dos discopatías cervicales y una lumbar. Hace poco menos de un año comenzó a danzar y “fueron desapareciendo los dolores junto con dejar de ir a traumatólogos y sesiones de kinesioterapia.”
Celia Gómez lleva cuatro meses de clases. Ella tenía molestos dolores lumbares que también “han ido desapareciendo”
Hoy en día, debido a ciertos trabajos y malos hábitos, tendemos a distraer la postura adecuada creando a la larga serios problemas con sus consecuentes dolores. Las rotaciones y contracciones del abdomen refuerzan el cinturón interno de músculos que sujeta la espalda, siendo este el estabilizador de todo el cuerpo.
Brillos y sonajas
Mirna (55 años) empezó con la práctica hace un año y “ha “crecido” un centímetro y se siente más fuerte y vitalizada para desplegarse en sus actividades diarias sin cansarse”.
Debido a las importantes elongaciones de columna, además de otros movimientos propios de esta danza, la postura del cuerpo mejora y el espacio entre las vértebras va retomando su tamaño natural.
Muchos problemas de las rodillas de deben una mala colocación de las mismas apuntadas hacia adentro, a la vez que los pies apuntados hacia fuera. Con La práctica vamos aprendiendo a pisar en paralelo,
La planta de los pies es la única parte del cuerpo en constante contacto con el entorno físico, por lo que juegan un rol muy importante y están preparados para sostener nuestro peso.
Por lo que un buen apoyo corporal y la mejora de la marcha contribuyen a nuestro bienestar general y mejoran la estabilidad y el equilibrio. Además redistribuye el peso corporal, armoniza la función de los músculos con los cartílagos y las articulaciones, moviliza y desbloquea estas “bisagras” del cuerpo que se alimentan con los lubricantes naturales del organismo.
Siendo esta danza un viaje que puede llegar a ser fuente de mejoras fundamentales y avances muy positivos Edita, que ya está en edad madura, sostiene que su autoestima es más alta, su cuerpo más flexible, sus abdominales más firmes y la zona lumbar sin dolores. Por eso y mucho más practica 4 horas a la semana.
La danza del vientre estimula el movimiento fluido a través del cuerpo como ninguna otra danza. Dentro del plazo de un año de práctica constante, uno se siente mucho más contenta consigo misma, se aprende a amar el cuerpo y la auto aceptación.
Ana María Rivera luego de tres años de práctica manifiesta: “logro sentir el movimiento de mis caderas, dar a mi cuerpo una actitud erguida, levantar mi pecho y llegar a apropiarme de esta danza… haciéndola tan mía que va influyendo en mi caminar cotidiano ¿Cómo así? Camino por la vida estremecida por las sensaciones y actitudes aprendidas en este baile ¿Cuáles? Sensualidad, femineidad, coquetería, soltura, cadencia de caderas, alegría, sonrisa, juego, mirada, música, brillos, pañuelos al viento, sonajas, comunicación en júbilo…”
RECUADRO
Un baile a la fertilidad
La danza del vientre nació como un ritual para propiciar la fertilidad en las mujeres. El centro de los movimientos ondulantes de la misma radica en el vientre y caderas, por lo que se deduce que moviliza y desbloquea paulatinamente el sistema reproductivo femenino, por lo tanto es una excelente terapia coadyuvante a las mujeres que tienen dificultades en concebir.
junio 10, 2010
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