enero 11, 2011

BENEFICIOS EMOCIONALES Y SICOLOGICOS DE LA DANZA DEL VIENTRE

La Danza del Vientre es reconocida cada vez más como un instrumento terapéutico y de autoconocimiento, un valioso canal de expresión, un excelente medio de ayudar a la mujer a  contactar con su esencia, a  despertar su energía vital, fuerza y creatividad, a sentirse a gusto consigo mismas, despertar su alegría y abrir una puerta a su Libertad Interior













Quiero aprender esta Danza!!!   

Quizá no sea lo mejor buscar explicaciones racionales a este deseo, que por cierto las hay y muchas, es la esencia misma de lo que somos que nos está enviando señales.
Sin embargo, ten paciencia y perseverancia, no es fácil. Vas avanzando pasito a pasito, y por sobre todo,   compárate sólo contigo misma en relación a tu propio avance. Otras bailarinas y tus compañeras tienen talentos, contexturas y edades diferentes, vidas y circunstancias distintas. Lo que hemos venido a buscar es disfrutar y beneficiarnos de esta Danza. Estamos en un espacio que nos permite hacer cuerpo entre nosotras y enriquecernos denuestras diferencias, que nos hacen únicas.
                                                                                                        


Nos adentraremos en la gama de beneficios psicológicos y emocionales de la Danza del Vientre


Desbloqueo
Las personas somos lo que somos en esencia y el resultado de nuestras circunstancias y experiencias pasadas, que a veces nos han marcado y encadenado internamente.
La Danza del Vientre trabaja con la  constante contracción, relajación y movilización de nuestra faja abdominal y la parte inferior del tronco mediante movimientos circulares, lo que va desbloqueando esta zona y despertándonos en todas nuestras características femeninas, y  con la práctica y el tiempo nos vamos haciendo dueñas y sintiendo orgullosas de ellas.     

El desbloqueo a nivel físico va de la mano con sacar a luz sentimientos reprimidos, miedos, complejos e inhibiciones que sentimos respecto a nosotras mismas y a nuestro cuerpo producto de vivencias traumáticas, creencias ó por circunstancias pasadas, dándonos así una excelente  oportunidad de irnos liberando de ellas.
Los sentimientos van emergiendo poco a poco y se van desprendiendo como capas de cebolla. El miedo y la inhibición no son fáciles de erradicar puesto que están profundamente arraigados en nuestro cuerpo y mente.  Algunas mujeres están tan habituadas a reprimirse que tropiezan con su cuerpo como si hubiera una puerta clausurada entre ellas y él…..sin embargo “la conciencia corporal” va apareciendo poco a poco: sentimos y registramos músculos y sensaciones que hasta ahora desconocíamos.                                      


Por ejemplo, si mejora nuestra postura corporal, es probable que nos sintamos más seguras de nosotras mismas y así mejoraran las relaciones con nuestro entorno;  si paulatinamente se desbloquea el cuerpo,  se van  liberando  los miedos, represiones e inhibiciones con las que cargamos, nos amamos más a nosotras mismas, lo que se traduce en mayor belleza interna y externa, en sentirnos más femeninas, más lindas.

Además invade de endorfinas el cuerpo, lo que disminuye la ansiedad y aumenta considerablemente la sensación de bienestar general, por lo que se logra  alegría y relajación naturales.   Esto  contribuye a aliviar la depresión y  el nerviosismo tan comunes en nuestros días.                                

A medida que la Danza arranca no desde la razón sino desde el sentimiento, de la expresión de emociones y estados de ánimo, a medida que el baile requiere emoción, éstas ataduras se van disolviendo poco a poco, la persona va adquiriendo más confianza en sí mismas, se va expresando de forma más natural y sencilla, va aumentando su autoestima, va apreciando su cuerpo tal cual es, se va liberando internamente.


Testimonio de Aída Orellana
“La danza del vientre entró en mi vida con mayor intensidad hace dos años, cuando me fue recomendada para mejorar una avanzada osteoporosis que tenía en las caderas
  En poco tiempo aprendí movimientos que no sabía que existían y menos imaginé poder lograrlos.
No solo me ha servido para superar enfermedades físicas, sino también una fuerte depresión, producto de una enfermedad terrible e inesperada de mi madre, lo que hizo que me alejara por  un período de la danza.      
Gracias a mis buenas amigas que me insistían en volver a bailar, retomé mis clases y fue maravilloso volver a sentir la alegría que me produce bailar, la música, el compartir con mis compañeras y lograr desconectarme de los problemas. Me distrae, me siento más positiva y mejor preparada para enfrentar lo bueno y malo que se me presente en la vida, me hace feliz”.

Nuestro lado Izquierdo

Durante las clases pongo especial énfasis en que trabajen y bailen con el lado izquierdo del cuerpo, puesto que es uno de los mejores métodos para desarrollar el hemisferio derecho del cerebro, que está relacionado con la expresión no verbal, la facultad de expresar y captar emociones, el que gobierna la inteligencia que ve las cosas en conjunto, relaciona sistemas complejos y procesa sensaciones difusas. Es nuestro hemisferio intuitivo.
Pon a bailar el hemisferio derecho y verás como la  inspiración,  creatividad e imaginación formarán parte de tu vida.


De la Olla de Grillos a la Meditación Activa

Ya  estamos al tanto del poder de nuestros pensamientos y de lo difícil que se hace a veces  encauzarlos.
La Danza del Vientre nos ofrece una excelente oportunidad para combatir esta tendencia.
 No hay nada mejor que entrar a un espacio, hacer un paréntesis y abstraerse del mundo externo para conectarnos con nosotras mismas, enteras, presentes aquí ahora,  implicadas en la danza.
Una  especie de meditación activa,  que además aumenta nuestra concentración y habilidad para enfocar la atención.
Para   danzar tenemos que concentrarnos, sentir y visualizar los movimientos;  no es posible bailar esta danza en forma automática ó repetitiva, puesto que no tiene secuencias rutinarias ó trabajos mecánicos que nos permitan estar con los pensamientos en otra parte.



Testimonio de Loreto Covarrubias
“Siempre me ha gustado mucho bailar y es por eso comencé a tomar clases con la Tere,
lo  que ha significado en parte  tiempo para mí, tiempo de distracción, de esparcimiento  y por otra parte un desafío, ya que es una danza muy linda pero difícil por lo que  requiere concentración, memoria coreográfica, repetición y paciencia para lograr bien los movimientos, y sobretodo vencer el temor a mostrar mi danza como  forma de arte y expresión”.


Amistad y Comunicación
                                                                          
El bailar con otros, ya sea en danzas grupales, improvisadas, o el sólo hecho de compartir un espacio donde utilicemos este lenguaje corporal, hace que nos desinhibamos y creemos lazos con nuestros compañeras muy diferentes a los que se crean fuera de éste ámbito. Permite estrechar lazos de amistad, compañerismo y comunicación conectados a la emoción, la intuición y el movimiento.  Se bajan las defensas puesto que no es necesario guardar las apariencias, ya que en este espacio  es más fácil la autenticidad, puesto que facilita y valora el ser uno misma, lo que permite un descanso psíquico significativo. Aprendemos a conocernos y a expresarnos libremente en una actitud positiva, con la alegría del movimiento.
La exploración interna que conlleva esta danza, ayuda a ver qué parte de nosotros estamos rechazando y limitando  en la comunicación con respecto distintos  aspectos de nuestra vida.
"Nos comunicamos con y desde lo más profundo de nuestro ser, y la Gracia aflora como algo natural"


Emociones y Creatividad
La Danza del Vientre anima y valora  la creación de la intérprete, la improvisación, la espontaneidad y la expresión de emociones y sentimientos. Estos se reflejan en la expresión y el cuerpo de la bailarina.
Es un medio para contar una historia.
Esta danza es capaz de traducir lo que sucede al interior de la mujer, encontrando en esta manera un canal de expresión, alivio, tranquilidad y por fin, armonía.
Además de un Arte, es  un excelente medio de ayudar a la mujer a  contactar con su esencia, a  despertar su energía vital, fuerza y creatividad, a sentirse a gusto consigo mismas, despertar su alegría y abrir una puerta a su Libertad Interior. 
 Entonces, movilizamos la inmensa capacidad creadora que las mujeres albergamos en nuestro interior, conectándonos y celebrando  la Vida y la magia de ser mujer.


Testimonio de Anita
"Día a día la complejidad de ser mujer, junto con todos los roles extras que nos exige ir a la par con los tiempos, hace que la mujer salvaje se vaya al fondo de nuestro ser, ojala lo más escondida posible para que así no nos pase una mala jugada en el desempeño de la vida profesional y social. La danza árabe  va desbloqueando las caderas dormidas. Al danzar  damos espacio a que nuestra mujer salvaje  se exprese, que hable libre y sienta como quiera. Las caderas se convierten en ella y va despertando, va marcando, va sintiendo y finalmente despierta esa bella mujer: pulcra, fémina en su especie, que se muestra tal como es. Sean los tiempos que sean es necesario estar en armonía con nuestra parte animal, ya que queramos o no, no podemos separarnos de ella y si está complacida seremos mejores personas, mejores mujeres."


Sensualidad
La sensualidad que se desprende de esta danza es la que viene de las raíces mismas de la femineidad, de nuestra energía primordial. El cuerpo recuerda intuitivamente los movimientos que le son naturales.                             
Además,  la mujer está cada vez más inmersa en el campo laboral y es imperioso que conserve intactas todas sus características femeninas.                               

Por desgracia lo que más se publicita de esta Danza es sólo el aspecto sensual, que se confunde con erotismo: la bailarina como mujer fatal; lo que está muy lejos de la realidad.
La finura y elegancia con que se puede danzar despierta un sentimiento de admiración más que ningún otro.


Testimonio de Carmen Rivera
"La danza del vientre ensañada por la Tere me ha permitido recobrar mi femeneidad perdida con el pasar de los años, me ha hecho sentir joven, vital y sensual. También me ha permitido realizar un anhelo, el de bailar y bailar, que percibo me reporta salud y placer. Siento que es el complemento perfecto con el trabajo intelectual y de oficina que realizo a diario, me equilibra y armoniza."

                                                                                                   
                                                                                   




                                                       Maria Teresa Allende S.